15 junio, 2013

Namibia en Camping


Namibia en Camping

Namibia es un país fácil, muy fácil, ideal para empezar a viajar por tu cuenta en África. Todos pensamos que es un país africano pero, al mismo tiempo, cuando lo conoces, compruebas que es un poco europeo: es un país tranquilo y con buenas infraestructuras por el que se puede viajar sin problemas. Eso si, tienes que tener vehículo propio porque, según que lugares quieras visitar, el transporte público es prácticamente inexistente o, simplemente, no se adecua al tiempo que tenemos para viajar. Un detalle pero muy importante: puedes recoger el coche en Namibia y dejarlo en Botswana, previo pago de una penalización pero sale a cuenta.
Volamos con Southafrican Airways (SA). Llegamos a Windhoek vía Londres y Johanesburgo, y nos encontramos que no llegó el equipaje porque había huelga en Jo’burg y, lo peor, estábamos sin las tiendas de campaña para el resto del viaje! Reclamamos primero en el aeropuerto y después en las oficinas de SA, aún me acuerdo de nuestro amigo Festus (que cachondos los padres poner este nombre al hijo), del staff de SA en Windhoek.
Aprovechamos para visitar la capital y la sensación es que no estábamos en Africa, todo era demasiado organizado, limpio, acostumbrados a ciudades como Nairobi, Ouagadougou o Nouakchot, es raro encontrarte una ciudad europea en medio de África.
En un día ya has visto la ciudad: visitas alguna iglesia, el Museo Nacional de Namibia, donde puedes comer cocina típica del país, gusanos incluidos, o puedes probar carne de cocodrilo en algún otro restaurante de la ciudad.
Pero, en cualquier caso, es una ciudad donde notamos que estábamos de paso, esperando que nos llegara el equipaje para empezar el viaje. Y nos llegó pero no el de todo el grupo, volvimos a ir a ver a Festus, nos dio una pequeña ayuda económica para poder comprar algunas cosas que necesitabamos para comenzar el viaje.
Finalmente nos pusimosen ruta hacia el desierto del Namib. La mayor parte del camino es por pistas de desierto pero que están en muy bien estado de conservación.

Tránsito en el Namib

 

Llegamos al camping de Sesriem, en la zona de Sossusvlei y plantamos las tiendas, es divertido ver como los animales, como los orix, pasan tranquilamente entre las tiendas. Como siempre nos hicimos la foto con la cervecita en la mano y después hicimos la partida de cartas. Acordaros que en el desierto de noche hace frío, y, como además, era invierno al estar en el hemisferio sur pues…. hacía muchísimo frío!
Al día siguiente, nos levantamos a las 5h para hacer cola y poder entrar de los primeros en el parque para ir a ver amanecer en la cima de la famosa duna 45. Fue como hacer una carrera en el desierto. A los que no conozcáis el desierto, por favor, no os perdáis el espectáculo de ver los mares de dunas, aunque, por si no lo sabéis, el desierto es mayoritariamente de piedras. Y no os olvidéis de escuchar el silencio. En el desierto siempre puedes conseguir estar solo!!!

Amanecer en la duna 45 del Namib

 

Dunas del Namib

 

Después aprovechamos para ir a conocer Deadvlei y Sossluvlei, aquí fue el único sitio donde necesitamos poner el 4X4, para el resto del camino no es necesario, ni tan siquiera en Etosha.
Por falta de tiempo no pudimos ir mas al sur, a la zona de Lüderitz, y nos dirigimos a Swakopmund. Desde este pueblo visitaríamos Skeleton Coast, Cape Cross y las famosas Welwitschias, plantas milenarias que solo se encuentran Namibia y Angola. De este pueblo me sorprendieron 2 cosas: viendo las casas, parecía que estuviéramos en Alemania, y, aún mas alucinante, que habían habitantes que solo hablaban en boer!

Welwitschia, zona de Swakopmund

 

Otra de las cosas que recuerdo es que hicimos la visita de Skeleton Coast en avioneta, creo que solo por las vistas del desierto desde el aire ya merece la pena. Como anécdota, el piloto me ofreció los mandos de la avioneta para que la pilotara, aún me acuerdo de la cara de espanto de los colegas!

Pilotando la avioneta

 

Las dunas del Namib en Skeleton Coast

 

Cape Cross, mi primera gran colonia de leones marinos, cientos por no decir miles de leones marinos. Es imprescindible pasar un buen rato para ver como conviven estos animales.

León marino de Cape Cross

 

De camino hacia Opuwo (2 días de viaje), hicimos noche en un camping de Uis para poder ver las pinturas rupestres “The White Lady” en el monte Brandburg. Hay un famosos vino sudáfricano con este nombre y la dama de blanco en la etiqueta. Nos volvimos a hacer la famosa foto con la cervecita en la mano. La siguiente noche creíamos que teníamos que hacer noche en el coche, nos encontrábamos en medio de la sabana, pero encontramos un camping donde, después de un rato de ruegos y lloros (sobre todo lloros), nos dejaron montar la tienda en un rinconcito donde los elefantes campaban a sus anchas. Aún me acuerdo del T-Bone que cené esa noche.

Llegamos en Opuwo y encontramos un camping sin problemas. Lo mas chocante en este pueblo es ver a las mujeres Himba comprando en un supermercado, es todo un espectáculo. Nos acercamos a ver las Epupa Falls, en la frontera con Angola, lugar precioso y cercano al pueblo donde nació Antonio, un amigo de Lisboa.

Mujeres Himba en Opuwo

 

Luego, hicimos ruta hacia uno de loa parques mas importantes de Africa: Etosha N.P. Me acuerdo que nos paró la policía y me preguntaron adonde íbamos, y al final tuve que escribir el nombre del camping porque eramos incapaces de entendernos por la diferente pronunciación que teníamos. Llegamos a Okakuejo, uno de los 3 campings que existen en Etosha, el que tiene los mejores servicios del parque, y, sobre todo, el mejor waterhole (charca) para ver animales . El parque está cerrado por vallas pero los chacales campan a sus anchas. Pero si esto te impresiona, te impresionarán aún mas los rugidos de los leones por las noches, parece que los tengas al lado! En la charca de Okakuejo puedes disfrutar de los diferentes animales que van a beber. Durante el día vimos cebras, gacelas, springsbooks, ñus, …

Cebras en el Pan de Etosha N.P.

 

y por la noche elefantes, jirafas, rinocerontes y leones. Una noche pudimos ver un ataque de leones, aunque sin éxito, al grupo de jirafas que se puede ver en la foto.

Jirafas en Okakuejo Camp. Etosha N.P.

 

Rinocerontes en Okakuejo Camp, Etosha N.P.

 

Etosha se visita con tu propio coche, las pistas están en buen estado y solo tienes que tener cuidado en no bajar del coche donde no debes (¿has oído Jordi?). Son muy estrictos en la hora de entrada a los campings: la puerta se cierra a las 18h porque los animales mas peligrosos están mas activos, un día tuvimos que dar explicaciones de porque llegamos mas tarde de las 18h. Los otros 2 campings que encontrarás son Halali, que también tiene un fantástico waterhole donde seguro verás una manada de rinocerontes y/o de elefantes, y Namutoni. En la temporada seca, de junio a noviembre, las charcas están llenas de animales porque al ser artificiales siempre tienen agua.

Después de Etosha nos dirigimos a Maun en Botswana donde íbamos a pasar unos días en el delta del Okavango. Acostumbrado a pasar fronteras como la de Burkina a Mali (5h de espera) o la de Tunez a Libia (6h de espera), me sorprendió pasar en apenas 10 minutos de trámites.

En Maun devolvimos el coche y nos dirigimos al aeropuerto para coger la avioneta que nos llevaría al Lodge. Un lodge básico, con tiendas de campaña pero suficiente, no es necesario mas lujo en el Okavango. Lo primero que hicimos fue coger una pinaza y nos lanzamos al río, nos impresionó ver los hipopótamos tan cerca y lo peligrosos que son. Aún me acuerdo de una italiana que nos contó que les apareció un hipo nada mas entrar en el río: se pasó 3 días sin salir del lodge!
Este lugar es impresionante, te sientes pequeño ante tanta belleza. Pasamos 3 días en pinaza y caminando por el bush. Los animales se ven diferentes si vas desde un coche que andando. Después de oir las experiencias de una pareja italiana, la mujer solo aguantó la primera de las 2 noches que iban a pasar en la sabana, eso de que la despertaran a las 4 de mañana para que ayudará a poner mas leña en la hoguera para que no se acercara una manada de leones… la descentró un poquito. Preguntamos si podíamos hacer la opción “bush camp”, es decir, pasar 2 noches durmiendo en la sabana en una tienda de campaña pero estábamos pocos días para poder coger esta opción, lástima, aunque no se si hubiera podido hacer las 2 noches porque una de las noches en el lodge, haciendo una partida al tute cabrón, estábamos escuchando tantos ruidos que acabamos por ponernos nerviosos y nos fuimos a las tiendas con el miedo metido en el cuerpo. Una noche me desperté y salí de la tienda y me encontré con un elefante en un lado y un hipo al otro lado, no lo pensé 2 veces y volví a meterme en la tienda, como un valiente. En el siguiente vídeo podréis ver una de los animalitos de compañía que teníamos en el lodge.

Y así acabó nuestro viaje, en el paradisíaco Okavango, un lugar donde no me hubiera importado quedarme unos días mas.

 


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