Napoles


Nápoles, una ciudad difícil de definir: caótica, sucia, destartalada pero al mismo tiempo bella, cálida, encantadora,… Comparte riqueza cultural, gastronómica y artística con otras ciudades italianas pero su rasgo mas característico es la calidez de sus habitantes. No he conocido ninguna ciudad en Italia como esta: Nápoles, una ciudad que no te dejará indiferente.

Lo primero que te llama la atención es el caos existente en sus calles. Sobre sus estrechas y adoquinadas calles, los ciclomotores, los coches pequeños,… no respetan ninguna señal (ni delante de la Policía Local).  Un buen ejemplo es esta sátira del caos.

Una ciudad donde se mezcla la religión y la tradición. Cuando callejeas, descubres que hay mas iglesias que en Roma, aunque parezca increíble  Pero también te sorprende el gran número de capillas particulares que hay en las calles, plagadas de infinidad de fotos de familiares de los vecinos, y, solo a nivel de curiosidad, donde todavía hay capilla en honor de Diego Maradona (zona Spaccanapoli). Tres veces al año se produce el milagro de  San Gennaro, cuando las imágenes de los santos aparecen por la puerta del Duomo da la sensación que estamos en un campo de fútbol: los santos van saliendo uno a uno del Duomo y, en el momento que salen, tras una breve explicación del obispo, se produce una gran ovación por parte de las personas congregadas frente al Duomo.

La religión en Nápoles

 

No dejes de visitar iglesias como San Giovanni a Carbonara (no, no es la patrona de los famosos spaguettis) o Santa Maria delle Anime o Gessu Novo o el Carmine, conventos como Santa Chiara, o las catacumbas de San Gaudosio, o el cementerio de la Fontanelle, o el Duomo , o la …….Aparte, te vas encontrando con innumerables monumentos (mas catacumbas, cementerios, áreas arqueológicas, …), estatuas, castillos (Nuovo y D’Ovo), plazas (Dante, Plebiscito o la preciosa Bellini donde por la noche hay muy buen ambiente). Simplemente, viendo como pasa la vida en la calle te das cuenta de estar en otra Italia, aquella que siempre había visto en las películas, aquel tipo de vida que pensabas que era típico pero que hasta estar en Nápoles no lo había podido encontrar: proximidad, cálidez, bullicio,….

Monasterio de Santa Chiara

 

Catacumbas de San Gaudioso

 

Santa Maria delle Anime

 

Cimetero de la Fontanelle

 

Vale la pena perderse por el Barrio Spagnolo (aquellos que conozcan Barcelona, verán que se da un aire al barrio del Raval) hasta llegar al mercado de la Pignaseca (para mi sorpresa las pescaderías ocupan las aceras de la calle!), o por Spaccanapoli, y si tienes tiempo, al atardecer ves a pasear por el Lungomare, donde disfrutarás del Vesubio y la isla de Capri. Y para tener las mejores vistas de la ciudad hay que subir a la Certosa de San Marino, tendrás Nápoles a tus pies, y para llegar a la certosa puedes coger uno de los famosos funiculares de la ciudad. Os aconsejamos ir al atardecer, la luz es espectacular ¿Os acordais de la famosa canción que tiene funiculí-funiculá de estribillo? Pues fue compuesta en conmemoración a la apertura del primer funicular del Monte Vesubio.

Vesubio desde el Lungomare

 

Otro de los puntos a destacar es el Museo Arqueológico de Nápoles, donde podrás disfrutar, entre otros del famoso mosaico de la Batalla de Gaugamela entre Alejandro y Dario I, o mosaicos y pinturas  de Pompeia (entre ellas las que se encuentran en el prostíbulo), de Ercolano y Oplontis.

No nos olvidemos de la cocina napolitana: el plato mas conocido es la pizza, vayas donde vayas siempre encontrarás una pizzería (la pizza margarita se inventó en esta ciudad, hay una placa conmemorativa en un callejón de Via Chiaia),  pero también es muy importante la pasta, y el plato mas conocido son los spaghettis a vongole (con almejas). En algunos restaurantes, tienen “pescadito frito” como especialidad!!!

Todo el mundo habla de la seguridad en Nápoles, nuestra experiencia nos dice que el centro es bastante seguro, noches incluidas, porque los barrios conflictivos están en el extrarradio de la ciudad y nunca vas a pasar porque todo lo que hay que visitar se encuentra en el centro.

Si tienes como base Nápoles,  aparte de visitar la ciudad, con tren te puedes desplazar  fácilmente a visitar el Vesubio, Pompei y Ercolano, o tomar un ferry para visitar las islas de Capri, Ischia o Procida. Esta última es la mas auténtica al ser la menos turística.

En cualquier caso, recomendaría la compra de la tarjeta Campania Arte Card (se puede comprar en las oficinas turísticas y en la estación central de Piazza Garibaldi), que te permite visitar los monumentos típicos como Pompei, Erculano,…gratis o con un descuento del 50%. En la tarjeta también entra el transporte.  Para ver todas las posibilidades de la tarjeta entrar en   www.campaniartecard.it